El anillo del rey
 
Un Rey tenía un anillo mágico que le permitía conservar el trono, siempre y cuando lo mantuviera en su dedo.

Un día se despertó y no tenía el anillo en su dedo. Desesperado por la situación, colocó un anunció en todos los diarios del reino pidiendo que le devolvieran y el anillo y ofreciendo la mano de su hija como recompensa. 

Un joven leyó el anuncio y le pidió a tres amigos que le ayudarán: Ojo de lince, que podía ver a través de las montañas; larguirucho, que tenía las piernas tan largas que podía atravesar Europa en un día; y Gordote, que cuando se acostaba boca arriba parecía una montaña. 

Ojo de lince descubrió el anillo en el fondo del mar rojo, así que todos viajaron en los hombros de larguirucho y en menos de una hora llegaron al mar rojo; y Gordote se bebió toda el agua del mar rojo, por lo que el joven sólo tuvo que agacharse y recoger el anillo.

Al volver el Rey cumplió con su promesa y le concedió al joven la mano de su hija. Cuando el Rey murió, y el joven se hizo Rey, nombró a Ojo de lince ministro de defensa, a larguirucho ministro de transporte, y Gordote, ministro de hacienda.