El mico y el cocodrilo
En una laguna vivía un mico y muchos cocodrilos. A uno de los cocodrilos, al igual que el mico, le encantaban los plátanos, pero no podía subir a cogerlos porque era muy torpe y muy pesado. 

Un día el mico subió a la planta y le tiró unos plátanos al cocodrilo que los disfrutó plenamente. El mico le tiró otros, pero esta vez el cocodrilo los guardó para su esposa. Así que los cogió entre sus grandes mandíbulas hasta la isla ubicada en la mitad de la laguna donde ellos vivían.   

 
Al entregarle los plátanos y contarle que se los había dado el mico, la esposa del cocodrilo lo regañó y le dijo que ella quería comer carne de mico. El cocodrilo regresó a la orilla de la laguna y le dijo al mico que lo acompañara a la casa para una cena de agradecimiento por haberle dado los plátanos.